Sobre el final de HIMYM

by Ricardo Altmann

ADVERTENCIA: Este post es muy corto y va a estar muy mal escrito, pero viene con un nivel legen -wait for it- de spoilers, así que si no ha visto el último capítulo, no siga leyendo.

Howimetyourmother

El lunes se terminó HIMYM, la serie sobre un tipo como yo algo romanticón que le cuenta a sus hijos cómo conoció a su madre.

No voy a hablar sobre toda la serie, ni siquiera voy a hablar de la última temporada, excepto que los mismos fans que alegaban por la elección de Cristin Milioti al final de la octava temporada, ahora alegan porque resulta que <SPOILER ALERT> la Madre está muerta. Una muestra más de por qué los ñoños no podemos tener cosas bonitas.

Esto es en verdad un comentario sin ninguna pretensión de convencer a nadie, sobre como el final de la serie es perfecto para la historia. Logra mostrar en 45 minutos a Ted teniendo una vida feliz al lado de una mujer que lo complementa a la perfección. Por ejemplo, la escena de “Quieres casarte conmigo el jueves” es el retrato de lo ingeniosa, divertida, tierna y romántica que es Tracy McConnell, a.k.a. La Madre.

Y sí, aspirantes a Scorsese, en estricto rigor no es un gran final. Carajo, ni siquiera es una gran serie. La historia ya venía un poco floja, los personajes medio acartonados y quería ver más de La Madre (personalmente, quiero que Milioti sea a los 2010’s lo que Meg Ryan fue a los 90’s). Pero el último episodio es el final perfecto para Ted Mosby. Y después de 10 años de proyectarme en sufrir con sus aventuras, sólo puedo decir YOU GO GIRL! (o guy, pero se entiende la idea).

Además, el final tiene algo de terapeútico esperanzador. Lo conversaba con una amiga el otro día: Ese final significa que aún hay patria. Significa que, aparentemente, you CAN have your cake and eat it too.

Y si bien amé a La Madre, nunca dejé de ser del team Robin. Así que estoy contento con el fan service.

Fueron unos buenos 9 años, la verdad. Pero ahora tenemos que dejarla ir, así como la explicación del incidente de la piña. Para terminar, los dejo con la canción principal, para tararearla una última vez:

Chau.